Tras una larga temporada de trabajo ha llegado el momento de descansar. Relax y desconexión se convertirán en tus palabras favoritas. Pero con peques siempre puede haber imprevistos que no hayamos contemplado. Si quieres disfrutar de la playa en familia, no te pierdas nuestras recomendaciones:

0 agobios. Has viajado a varios kilómetros para desconectar. Trata de que ese sea tu pensamiento cada mañana. Es un momento para disfrutar, pon todo tu empeño en ello.

Planifica. Si quieres visitar diferentes lugares. Si se deja al azar o no se marca un día, lo más probable es que te quedes esperando lo que venga.

Pero da margen a la improvisación. Con niños las cosas pueden cambiar de un momento para otro. Alguno de los peques se puede manchar -por ejemplo- y que se haga necesario volver a la habitación a cambiarle de ropa y que todo te lleve mucho más tiempo. Intenta que no te afecte, ¡estás de vacaciones!

Contempla planes alternativos. Las vacaciones son un gran momento para ejercitar la resiliencia. Guarda algún plan B por si algo se tuerce.

Disfruta. Cuando la única consigna es pasarlo bien conseguirlo es mucho más fácil. Mantén tu mente abierta y la sonrisa en los labios.

Cuando prepares la maleta no olvides meter lo siguiente:

En estas zonas los mosquitos suelen campar a sus anchas, no dejes que te amarguen la noche. alivia vuestra piel con algún repelente potente

Cuando vayas a comer o a dar un paseo, puede que necesites reforzar la acción del protector solar en la cara, el cuello, los brazos o el escote. Ten a mano un bloqueador recomendado a prueba de agua que ofrece protección inmediata gracias a sus filtros físicos.